Reproducción de los Hipopótamos

Reproducción de los Hipopótamos

Hipopótamo pigmeo

Los hipopótamos pigmeos se aparean y dan a luz dentro del agua o fuera de ella y el período de gestación comprende seis o siete meses. Esto difiere de su pariente común, ya que estos solamente se aparean y tienen a sus crías dentro del agua.

Las madres son muy protectoras durante las primeras semanas, manteniendo a su cría fuera de posibles peligros mientras alcanza un tamaño considerable para valerse por sí misma. En lo que ella sale a alimentarse, el recién nacido es dejado por su madre en un lugar oculto y lejos de los depredadores. Cuando ella vuelve, emite vocalizaciones para anunciarle que no hay peligro para salir del escondite.

En esta especie regularmente nace una cría y uno de cada 200 nacimientos son de gemelos.

Cuando la madre da leche a su cría, se recuesta sobre su costado y el pequeño succiona la cantidad deseada. El destete se produce entre los seis y los ocho meses de edad.

Los pigmeos nacen con un peso entre cuatro y seis kilos, siendo más grandes los integrantes masculinos que los femeninos, pero a los cinco meses de edad ya pesan diez veces más. Regularmente nace una cría y uno de cada 200 nacimientos son de gemelos.

La madurez sexual para los pigmeos se produce entre los tres y los cinco años de edad.

Hábitos reproductivos de los hipopótamos.

Cría de hipopótamo pigmeo.

Se desconocen muchos detalles de la etapa reproductiva de los hipopótamos pigmeos en la vida salvaje pero se sabe que las parejas reproductoras conviven durante esta temporada, mas no se sabe cuánto tiempo.

En cautiverio se han realizado más observaciones, las cuales determinan que son monógamos, algo que posiblemente no se lleve a cabo en su medio natural ya que un solo macho mantiene un rango territorial con varias hembras. Las crías nacen en cualquier mes del año y aprenden a nadar minutos después de haber conocido su nuevo entorno.

En su hábitat salvaje se desconoce el tiempo de su expectativa de vida, pero en cautiverio se han conservado ejemplares que viven un máximo de 43 años.

Hipopótamo común

De este tipo de hipopótamo se tienen más detalles sobre su ciclo reproductivo. Son polígamos por naturaleza, ya que un solo macho tiene acceso a varias hembras que están dentro de su rango territorial.

El cortejo no es muy amable, pues la hembra es “obligada” a someterse a él.

Los apareamientos se producen entre febrero y agosto y los nacimientos se dan con mayor frecuencia en los meses de lluvias, que es entre octubre y abril. Alcanzan la madurez sexual a los cinco o seis años en el caso de las hembras, mientras los machos lo hacen alrededor de los siete u ocho años de edad.

Los machos son los que buscan a hembras en celo para posteriormente pasar al cortejo. No es precisamente lo más delicado o amable, ya que él suele alejarla del resto de la manada hacia aguas más profundas y la “obliga” a someterse a él. A pesar de que una hembra puede dar batalla, el tamaño corporal y la experiencia de los machos está por encima de cualquier intento, por lo que ambos terminan por copular.

Apareamiento de los hipopótamos.

Madre y cría de hipopótamo común cruzando un cuerpo de agua.

Durante el acto, ella mantiene su cabeza bajo el agua y ante cualquier intento de levantarla, el macho efectúa mordidas y presiona su cabeza de nuevo hacia abajo.

Las hembras embarazadas se vuelven más agresivas y se mantienen alejadas de las otras hembras.

Las hembras embarazadas se vuelven más agresivas de lo normal y se mantienen alejadas de las otras hembras, volviéndose a unir alrededor de 15 días después de dar a luz. La gestación tiene una duración de ocho meses de donde nace solo una cría con un peso de 25 a 45 kilos y una longitud de 1.30 m. Son destetados casi al año de edad.

Madres y crías tienen gran relación afectiva y mantienen mucho contacto físico. Ellas son muy protectoras y ante cualquier señal de peligro se vuelven hostiles hacia el enemigo. Cuando las aguas en las que se desplazan son muy profundas para la cría, esta se monta a la espalda de su madre durante el trayecto.

Tienen una expectativa de vida de 55 años en cautiverio y en la vida salvaje, aunque en resguardo pueden vivir un poco más. La mortalidad infantil es baja, ocurriendo solo unos cuantos decesos por año.