Depredadores de los Hipopótamos

Depredadores de los Hipopótamos

Depredadores de los Hipopótamos

¿Un animal tan agresivo y de grandes magnitudes como el hipopótamo común puede tener depredadores? La realidad es que en estado salvaje tiene muy pocos enemigos a causa de su mal temperamento que lo hace defenderse muy bien, pero cuando algunos cazadores carnívoros se unen en grupos para capturar presas, se convierten en serias amenazas para ellos. Los hipopótamos pigmeos realmente tienen muy pocos depredadores en su medio natural, a pesar de presentar un tamaño inferior y menor agresividad que los comunes.

Ni los cocodrilos (subfamilia Crocodylinae) miran como presas sencillas a los hipopótamos comunes, pero cuando se trata de las crías la situación cambia. Los pequeños no poseen ni el tamaño, ni la fuerza, ni los enormes colmillos de los adultos, por lo que suelen perder fácilmente las batallas contra dichos reptiles africanos. Este tipo de hechos no ocurre de manera tan cotidiana, ya que por lo general los “bebés” se encuentran bajo la vigilancia de la madre; sin embargo, las oportunidades únicas son aprovechadas por los rivales. Los hipopótamos pigmeos también son víctimas de estos depredadores.

Ante un grupo de leones, un hipopótamo solitario muy difícilmente logra salir con vida.

Los leones (Panthera leo) son felinos sociales que forman manadas con numerosos integrantes para ir de cacería. Cuando un hipopótamo solitario, o alguna madre con su cría se encuentran frente a frente con un grupo de leones, muy difícilmente logran salir con vida.

La técnica que emplean los leones para derribar a un hipopótamo no es la misma que usan para matar impalas o cebras, en donde muerden directamente la garganta para asfixiar. En este caso, lo más común es que uno o dos felinos se monten sobre la víctima y comiencen a morder el área dorsal. Esto representa una muerte agonizante y dolorosa para el hipopótamo, ya que prácticamente comienzan a comerlo mientras aún permanece con vida.

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Las hienas (familia Hyaenidae) son otros mamíferos carnívoros que se caracterizan por ser muy agresivas e insistentes cuando tienen la necesidad de alimentarse. Hasta dos de ellas tienen la capacidad y destreza para vencer a un hipopótamo joven. Esto puede llevar varios minutos pero finalmente lo logran debilitándolo poco a poco. Las hienas muerden firmemente la cola y realizan mordidas rápidas a la zona trasera del cuerpo para ir ocasionando heridas que obliguen al animal a rendirse. También suelen comenzar a comer sin haber matado por completo al hipopótamo.

Los perros salvajes africanos (Lycaon pictus) en manada, son igual de peligrosos que las hienas. Son arriesgados, insistentes y muy agresivos cuando intentan conseguir algo de comer. Si observan a un hipopótamo solitario dentro del agua, son capaces de esperar por varios minutos a que salga a tierra para agredirlo en grupo. Comúnmente el atacado regresa al agua, pero los cánidos saben que en cualquier momento debe de salir de nuevo. La técnica que los perros salvajes utilizan es la de agotar al animal entre varios y morder su parte trasera, muy similar a como lo hacen las hienas. No se acercan a la boca por temor a salir heridos, pero finalmente logran que el hipopótamo se dé por vencido.

Leopardos y pitones son temibles adversarios para los hipopótamos pigmeos pero no se conoce la frecuencia de los ataques suscitados.

También los seres humanos son responsables de numerosas muertes de hipopótamos comunes. La razón principal es por la venganza a los ataques que cometen hacia los pescadores y otros pobladores. La caza ilegal para la obtención de carne y marfil son otras razones por las que en ciertas zonas se mantienen en números bajos.

En el caso de los hipopótamos pigmeos, las actividades de desarrollo humano los ha despojado de sus tierras natales y su distribución se torna cada vez más fragmentada. La caza por su carne es otra situación que los mantiene como especies en peligro de extinción.